Los libros siempre han sido para mi un tesoro: de refugio a santuario he pasado con ellos por todos los estadios. Por eso en parte me duelen las líneas más abajo, pues los libros siempre abren puertas y mentes. Claro está no es lo mismo devoción que obligación.
En el rincón de la defensa sumaremos que gracias a la inundación que estoy sufriendo de leyes, técnicas, sistemas y demás me he iniciado en el haiku. Con el poco tiempo que tengo para escribir su reducido tamaño y fuerza expresiva se antojan ideales...pero sinceramente, espero no dar lugar a muchos como el que sigue:
Libros paredes
sus hojas sin ventanas
tapian mi vida.
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