domingo, 26 de septiembre de 2010

(Prosigue)






La última botella solar
difracta la ensenada
luz del parque,
diluye la ensoñación
libada del verano,
dispersa entre improperios
a sus vacas cantoras,
llama a capítulo urgente a
descreídos, a letrados,
y promulga la vuelta pronta
de las carnes ocultas
a sus cinco más dos son siete
bajo los tres palos.

Pero antes de desfilar
por la alfombra amarilla,
luciendo traje para entregar
el blanco al invierno,
estalla la última tarde
de sol en palmeras rosas,
huyen en bolsas de plástico
las miradas jóvenes,
y con la piel recién metida en
su tienda de campaña,
se apresura bulliciosa
la sombra del viernes,
a celebrar en los bares,
los puentes, las camas,
que la luz viva prosigue
bajo tierra o techo,
en la memoria triste y callada
de las hogueras
y hasta en el brillo desgastado
de nuestros ojos.


____________________________________________________________________________________________________

jueves, 23 de septiembre de 2010

(Haiku del beso nuevo)



Recién nacidos
de tus besos fugaces
vuelan mis labios
___________________________________________________________________________________

lunes, 20 de septiembre de 2010

(Invertido, olvidado)



Hay muchos pisos
sobre nuestras cabezas.
La mayoría están deshabitados…
Algo no marcha bien:
los túneles llenos,
los vagones llenos,
los cofres,
repletos de personas vivas;
las azoteas solas,
las cuerdas solas,
las ramas solas, vacías.
Ni la tradición oral,
ni el clamor de juventudes,
ni el Un, Dos, Tres,
ni Informe Semanal.
Nadie logra recordar
dónde aparcó las alas,
dónde dejo las llaves,
cómo se remonta el vuelo.

__________________________________________________________________________________

viernes, 17 de septiembre de 2010

(Haiku de la vocación)


Tenía todo
para triunfar pero
quiso escribir.

___________________________________________________________________________________________________

martes, 14 de septiembre de 2010

(Esos días)


Hay días en que te pones
las gafas de ladrillo,
esos en que te calzas
las sandalias de buzo.
Das los pasos despacito,
vamos, con pies de plomo,
y aún asi sólo consigues
hundirte antes.

En esos días
              que las quinielas
son todo cruces,
y en los que en cada cruce espera
nuestro semáforo en rojo,
claro está vas prevenido,
ojo avizor, alerta,
mas ni aunque usaras cien ojos
lograrás verla venir,
                         será el santo
del Polifemo vizco
disfrazado de pirata.

En esos días que existen,
para desgracia de todos,
que se cuelan en el calendario
con peculiar insistencia,
a los que nadie
                 se le ha ocurrido
marcar en rojo,
en esos he decidido
declararme en huelga.
No de hambre o de sexo
que están muy vistas.
La mía será una huelga
de cinco sentidos.

El sexto me lo reservo
para que busque
en medio de la oscuridad
y que te intuya.
Para que todo lo que quizá
sea real se marche
con todo su esplendoroso
séquito al garete,
y sólo quede el infinito
dolor de la nada
o la sublime posibilidad
de tu existencia.


_____________________________________________________________________