Aquí vendrán a vivir mis palabras, que de vez en cuando y con suerte, se harán poema.

miércoles, 9 de octubre de 2013
(Al verle)
Le evitaba.
Porque sin importar
el lugar de la cita,
siempre se daban
placer y daño,
y la cosa terminaba
primero por las nubes,
después en el aire,
y al final en tierra.
A veces su cuerpo
caía por sí mismo.
Otras era necesario
tener paciencia.
Y enrollar la cuerda
atada al tobillo,
como globo unido
a otro globo grande
que regresa.
Daba igual.
Si aterrizaba suave
o tocaba
suelo de emergencia.
No podía evitar
encontrarle de nuevo,
desdeñoso irresistible fortuito.
Por eso al verle
aspiraba hondo.
Acortaba los pasos.
Levitaba.
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Sabés que me hace pensar justo en mis últimas reflexiones sobre el albatros y su incapacidad para aterrizar (de hecho estoy pensando en tatuármelo)... Algunos seres nos acostumbramos a flotar...
ResponderEliminarSaludos
¿Qué tan bueno o malo puede ser?, quizás solo sentir que lo que se hace es con seguridad.
ResponderEliminarUn saludo José
Me encanta el poema y su ritmo.
ResponderEliminarToca tierra y escribe mas. Te haces desear. Besos.
La realidad se impone siempre pero siempre uno le hace frente y la despista. Pero siempre se impone.
ResponderEliminarun hermoso poema
ResponderEliminarBuena mierda bro, me encantó
ResponderEliminarMe gusto mucho, soy nueva aquí lastima que veo que no has publicado nada nuevo
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