Aquí vendrán a vivir mis palabras, que de vez en cuando y con suerte, se harán poema.
jueves, 17 de febrero de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
(Destello)
Tú sabes que las canciones
son mentira.
Que el Corte Inglés y la Fnac
están detrás de todo.
Sabes que esa flor
que ahora hueles y sientes
su color corriendo en tus venas,
su aroma bombeándote en el pecho,
sabes que es todo química
y photoshop.
El cacao escasea y la caja
vacía de bombones es incluso
más deliciosa así, pero sabes
que la ciudad está llena de sexo
en dulces sustitutos.
¿Qué haremos cuando se extinga
el chocolate?
Es mentira el amor
de la tele y los poemas
están llenos de ardiente
y falso
y literario amor
por uno mismo.
Los poemas
incluso este también
sólo cuentan mentiras.
Por eso es mejor
que cierres el libro
o el blog ahora
y me mires.
Que mires estos ojos
que aún
no escriben de nada,
y en mitad de la roja
falacia que nos rodea,
pienses en mí.
Con un destello de verdad.
Como yo te pienso.
jueves, 10 de febrero de 2011
(Gafas de sol)
Tengo miedo a mirar
de frente a los lagos.
Y encontrarme dentro,
esperando,
personas ahogadas.
Con un miedo atroz
-como yo-
a mirar y encontrarse
allí
personas varadas
fuera
de los lagos.
De ahí
mis gafas de sol.
lunes, 7 de febrero de 2011
(Cuando venga ...)
El frío se ha instalado
en los bolsillos interiores
de mi chaqueta mejor,
la que nunca me falla.
En su forro a cuadros,
como una red de calor
salvavidas,
hay escarcha ahora
sólo el vino de cartón
para a los trapecistas.
En las mangas de mi trenca
mejor encuentro nieve,
que recorren como trineos
sin tripulación sus botones.
A veces doy un respingo
cuando acaban su carrera,
alocada por mi pecho abajo,
hasta los pantalones.
Es como una ducha fría
esperándote
bajo la manta.
Chapuzones nórdicos
el día de año nuevo.
Caricias.
Caricias heladas.
Y te calzas corriendo
los guantes de serie B,
impermeables,
y a tientas te enfundas
las botas de hielo
con crampones, champán,
champán on the rocks
para celebrarlo.
No hay manera, oye.
Hay placas de hielo
creciendo
por todas partes.
La única forma de hallar
calor que se me ocurre es
volverme más frío aún
que el invierno y no
notarlo.
Que se estremezca él
cuando venga
a abrazarme.
Que me perdone el consumismo
del que tantas veces
renegué.
Que lleguen pronto ya
las rebajas
de primavera-verano,
con sus anuncios repletos
de faldas de colores.
jueves, 3 de febrero de 2011
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