miércoles, 11 de abril de 2012

(Posible)


Esto se ha escrito y dicho y pensado cientos de veces. Pero esta vez lo escribo yo. Para un amigo.

El pasado es un barco 
que se pierde en la niebla,
el presente nos asalta y
nos quema en las manos,
solamente el futuro
de verdad nos pertenece,
con su aroma que susurra
que todo es posible.


jueves, 15 de marzo de 2012

(Muebles)


Comen sobre nosotros nos abren
nos entrecierran
las más de las veces 
un cierto resquicio de luz 
nos ilumina  
la cara salimos
cubiertos de polvo
a nuestra calle
nos lo sacuden bien
volvemos adentro sin cerrar
la puerta del todo sin terminar 
de abrirnos las venas
por nuestra causa.
Por nuestra propia causa
nos hemos subcontratado 
y no alcanzamos a ser
más que individuos.
Por ninguna causa
que no sea ya
nunca más
la nuestra.
No brotan listones
sólo se paren gubias
que me decrecen.
Me tallan y me moldean 
¡barniz! 
¡imprimación selladora!
¡betún! ¡betún y
tinte lacado!
He quedado perfecto para lucir 
la vajilla de porcelana
en el comedor,
para pararme junto al gabán
y la mesilla de noche. 


miércoles, 7 de marzo de 2012

(En la ventana)


Leer apoyado en la ventana,
mientras el frío se adhiere al pecho
por el escote en picado
de tu pijama rojo.


Leer versos de paz
mientras se expulsa el humo,
con ese aroma a café que sube
cuando ya estoy listo.


Leer mientras escucho
la llamada -quizá en rumano-,
de los obreros que apuntalan
mi edificio.


Recuperarte de entre las hojas,
salvarte del mar de grietas
que nos abrimos. Saber,
que tus pies estarán suaves
cuando den las ocho,
que caerán los planetas
en algún momento,
y no habrá andamio ni forja
que los soporte.


Son ejercicios vanos
ya dije leer poemas
en la ventana,
recuperar tu voz,
abrir las condenas,
afianzar los muros fútiles
de nuestro idioma.
Saber que inexorable,
debajo de mí,
la mañana silenciosa
se derrumba.


martes, 21 de febrero de 2012

(Más allá)


Más allá del ahora 
que cae,
por la clepsidra derramada
de tus ojos,
yace una playa circular
y las toallas se extienden
sobre el futuro que quema,
los jubilados madrugan para plantar
su sombrilla y verla crecer
ya llegan tarde,
y el suelo se acerca dulzón
y peligrosamente,
con esa sonrisa tenue
de abrazos tierna y 
prometedora.


Más allá de cada grano
que quema el presente,
de las huellas que soplamos
al respirar y el viento 
las desdibuja,
la clepsidra rueda y mejillas,
labios, pechos y al fin regazo,
cristales rotos que fundir
en la copa de unas manos
y beber… 
la sombra fresca
alcanza sólo
a los martinis de luna,
no hay sitio que proteger
mas que en el plexo solar,
un poco a la izquierda.
¿Y el tiempo?
Mentira, señores, 
mentira.
Todo mentira derramada.
¿Y más allá de ti 
de tús ojos?


Más allá del suelo 
que se rompe sin ruido
a nuestro paso.


sábado, 11 de febrero de 2012

(El segundo)



Fue mentira la última
vez que nos vimos.
No hay verdad ahí
mas la de los labios
los dientes
la piel
que se desenreda.
Cierto es sólo el instante
el segundo cruel
que se nos escapa.
El momento fugaz
esa dulce tregua
para la muerte.
El instante maldito
en que el sueño asoma
de entre tus ojos,
y la vida insinuada
luz se despereza,
cobra forma en
tus pezones alpinos
cima del invierno,
tan rebosantes 
tan lujos
de amor que desciende…
Tan momentáneos.